En Grupo Swan nos esforzamos por contar con músicos y musicólogos de de titulación superior y por ello, dentro de nuestra serie de artículos de análisis musical, hoy os presentamos el análisis musical de la obra Vers la flamme (Hacia la llama) Op 72, una de las obras más importantes del compositor ruso Alexander Skriabin.

ALEXANDER SKRIABIN (1872-1915)

Nace en Moscú en 1872. Padre abogado y madre músico. Tras el fallecimiento de su madre, su padre se vuelve a casar años más tarde, por lo cual él se va a vivir con su abuela y una tía. Entra (como era tradición en su familia) en la academia militar. Fue excusado por problemas de salud. Mientras, estudió piano con G. Komyus y con Zverev (profesor de Rajmáninov). Estudió teoría musical con Toniev y contrapunto y fuga con Arensky. Terminados sus estudios en la academia militar en 1889, se centra exclusivamente a la música, licenciándose en piano en 1892, ganando el segundo premio (el primer premio fue a parar a Sergei Rajmáninov). Impaciente por la instrucción formal de composición tradicional, se dedica a la improvisación tomando como modelo a su admirado Chopin. Sus primeras composiciones fueron publicadas por Jurgenson, pero encuentra mejor respaldo (y más entusiasta) en el editor Belaiev, el cual promueve su obra en conciertos. En 1897 se casa con la pianista Véra Ivanovna Isakovich. En 1898 gracias a Safonov, Scryabin encuentra un puesto en el conservatorio de Moscú, donde permanece cinco años gracias a Margarita Morozova, una alumna rica que a los cincos años lo abandona. Se instala en Suiza, donde compondrá “Le divine poème” (3a sinfonía), estrenada en París en 1905. Acompañado de una antigua alumna, Tatiana Fyodorovna Schloezer, Scryabin pasa todo su tiempo en el extranjero hasta su muerte. En 1904 muere Belaiev, pero encuentra un acuerdo con Koussevitzky para publicar su música, sus conciertos y una renta para su retiro en Rusia. Pasa un cierto tiempo en Bruselas, donde compone “Promé thée”, estrenada en 1910, y se concentrará en “Mysterium”, considerada como el punto culminante de su producción, pero a causa de su muerte en 1915, quedó inacabada.

Análisis de “Vers la flamme” Op. 72 (1914)

Concebida en un primer momento como una obra para orquesta y después como un movimiento de una sonata, fue compuesta en 1914.

Tras un principio sombrío, dominado por una figura de dos notas que cada vez se hacen más importantes, la tensión aumenta para alcanzar su punto culminante radiante, iluminado, antes de terminar con fuegos de artificio técnicos. Se trata de un acercamiento color-música, con un profundo talante místico.

En general, la pieza desarrolla la idea de una densidad creciente que consigue añadiendo cada vez más voces. En el comienzo empieza con cuatro notas, luego en la parte final introduce hasta trece voces, cada vez con mayor amplitud y juego dinámico. Se mueve desde “p” (piano) a “ff” (forstísimo), a lo cual contribuye el número de voces.

Se observan tres partes, “A” (del principio hasta el compás cuarenta inclusive), “B” (desde el compás cuarenta y uno hasta el ochenta inclusive) y “C” (desde el compás ochenta y uno hasta el final). Hay un nexo o puente entre las partes “B” y “C”, que comprende entre los compases sesenta y nueve hasta el ochenta, subdividiéndolo en dos semifrases, del sesenta y nueve al setenta y seis, y del setenta y seis hasta el ochenta.

Parte A

Utiliza las notas del acorde místico con una dinámica piano basada por completo en acordes y se mueve en una única dinámica, es todo muy estático, hay apoyaturas, floreos, cromatismo y una parte muy sombría. Se podría dividir en tres partes: La primera, que sería del compás uno hasta el doce, que serían las dos primeras frases. La segunda, del compás trece al veintisiete, en la que tiene acordes pedales, con finales cromáticos (similitud con finales de las dos primeras frases). La tercera sub-sección, sería del compás veintisiete hasta el cuarenta, sección de acordes, pero la voz superior tiene una pequeña melodía (con carácter de apoyatura), que nos lleva a la siguiente sección.

Parte B

Planteamiento sobre la misma armonía aunque varía ya que utiliza un ostinato tanto en la mano derecha como en la izquierda. Su estructura podría estar dividida en tres sub-secciones. La primera, sería del compás cuarenta y uno hasta el sesenta y cinco, las voces superiores se mueven cromáticamente, con alguna apoyatura y algún movimiento de segunda mayor (mano derecha). Las voces inferiores llevan un ostinato, con saltos de tercera menor y alguno de quinta justa (mano izquierda). La segunda, sería del compás sesenta y cinco hasta el setenta y seis, cambia el ostinato y la melodía de la mano derecha. La tercera parte podría ser un nexo entre “B” y “C”, ya que podría ser del compás setenta y seis al ochenta, pero el cambio se produce en el compás sesenta y nueve porque se produce un cambio en el ostinato en la mano derecha hay un proceso de cambios y en la mano izquierda acordes arpegiados.

Parte C

Dividida en dos partes; la primera sería desde el compás ochenta y uno hasta el noventa y seis, en la mano izquierda hay un despliegue de acordes, en la mano derecha la voz superior hace una especie de melodía (siguen las apoyaturas) y la voz inferior realiza un ostinato. La segunda comprendería del compás noventa y seis hasta el final, introduce cada vez más cantidad de notas, es más complejo, pedales de más notas y extensión. Célula de corcheas de acordes agudos.

Análisis interválico-armónico.

Parte A: Compases 1-6

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1a Frase: Voz inferior hace un movimiento de 2a Mayor. Voz Superior comienza con una 2a menor, 3a Mayores, un salto de 4a Justa y finaliza con un cromatismo. Carácter sombrío de notas teñidas pertenecientes al acorde místico. Marcado por la elasticidad y el poco movimiento de las voces. Los adornos son apoyaturas y floreos

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2a Frase: Similitud con la primera. Mismos giros. Se ha transportado la primera frase una 3a menor ascendente al igual que hizo la mano izquierda en la primera frase

 

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