Ya tenéis todo preparado para vuestra boda, la iglesia en la que os casáis, el restaurante en el que lo celebrareis, el vestido de la novia, ¿pero ya habéis decidido la música que os acompañará en la iglesia?

Normalmente podéis personalizar los momentos en los que introducir música así como el estilo. Lo primero que debéis hacer tras contratar el grupo que amenizará la ceremonia es preguntar a la parroquia y sobre todo al sacerdote que celebrará la boda, qué tipo de música podéis introducir durante la misma.

Aunque cada vez es más común que os den libertad para poner vuestras canciones favoritas, en nuestro caso siempre interpretadas por Grupo Swan con el mayor respeto dado el lugar en el que se celebra, hay sacerdotes cuya forma de entender la misa y el sacramento del matrimonio es muy conservador y os piden que todo el repertorio sea sacro, al menos durante la parte litúrgica de la boda.

Por eso hemos creado este post, para aquellas parejas que tienen que descartar música moderna o incluso clásica en la banda sonora de su boda. No penséis que por este motivo será una ceremonia aburrida y anticuada. Será clásica y elegante y llena de belleza.

A lo largo de la historia se han celebrado muchas bodas con estas premisas, así sigue siendo sobre todo en las bodas reales, por ejemplo, y no por ello están exentas de romanticismo, elegancia e incluso innovación.

Por tanto, aquí o dejamos algunas recomendaciones e ideas para cada uno de los ítems de la ceremonia religiosa:

Entrada de invitados.

“Invierno. Las cuatro estaciones” A. Vivaldi

“Canon en Re mayor” J. Pachelbel

Antes de que comience la Eucaristía podemos introducir piezas clásicas que han estado ligadas a la vida de la iglesia.

En una boda tradicional el novio no hace paseíllo, él y la madrina saludan a los invitados durante la música de recepción de invitados y se colocan a los pies del altar a la espera de la novia, a la que ceden el protagonismo en la entrada al templo.

Entrada de la novia

“Gloria in excelsis Deo” A. Vivaldi

Una bonita forma de llegar al altar, con una pieza religiosa por excelencia. Esta obra posee gran fuerza y emotividad por lo que es fantástica para acompañar a la novia caminando del brazo del padrino desde la puerta de la iglesia hasta el altar.

Aleluya

“Aleluya Exultate Jubilate” W. A. Mozart

Antes de la lectura del Evangelio, en toda celebración litúrgica (siempre que no estemos en tiempo de cuaresma) se debe cantar el aleluya y dar gracias a Dios. Qué mejor que hacerlo con este aleluya de uno de los mejores compositores de todos los tiempos: Mozart.

Tras el sí quiero

“Canticorum Jubilo” G. F. Haendel

Al ser una ceremonia tradicional en la que lo importante es la palabra, la música no sonará de fondo durante el consentimiento, si no que tras el sí quiero los acordes resonarán en la iglesia celebrando la alegría y la importancia del momento. Será una música de alborozo que en muchas ocasiones coincide con el primer beso como marido y mujer incrementando el romanticismo del instante.

Ofertorio

“Ave María” F. Schubert

Tras la peticiones, uno de los momentos más emotivos de toda boda tras el consentimiento es el ofertorio. Los novios y los invitados están sentados escuchando la música mientras el sacerdote prepara los elementos eucarísticos que más tarde consagrará. Tradicionalmente se escucha el Ave Maria, pieza que siempre nos pone el bello de punta.

Santo

“Sanctus. Misa Alemana” F. Schubert

En lugar de rezar el Santo, en una celebración tradicional se reza cantando si contáis con los servicios de un o una cantante. Momento solemne ideal para insertar el santo de cualquier misa, en especial de la Misa Alemana de Schubert.

Paz

“Dona nobis Pacem” W.A. Mozart

Durante el momento de la paz y mientras vuestros familiares e invitados intercambian saludos, la música os acompaña creando un ambiente festivo y familiar.

Comunión

“Ave Verum corpus” W.A. Mozart

Qué mejor forma de acompañar la comunión que con este canto que alaba el cuerpo de Cristo. Una pieza bella y espiritual que conduce a los invitados a la comunión y los invita a la reflexión tras la misma.

Despedida y firmas

“Cantata 147” J.S. Bach

“Aria en Re mayor” J.S. Bach

Las cantatas de Bach, a pesar de ser profundamente sacras tienen un aire festivo y distendido ideal para embellecer el momento de las firmas de los testigos. Aquí la liturgia ya ha terminado y podemos insertar también piezas clásicas.


Salida nupcial

“Aleluya. El Mesías” G.F. Haendel

Como no podía ser de otra forma dejamos para la salida como esposos el famoso Aleluya del Mesías de Haendel. Para que los novios salgan con alegría y con paso firme hacia el convite. Los actuales reyes de España, Dª Leticia y D. Felipe, eligieron esta pieza para realizar el paseíllo nupcial.